La primera ola de calor del año ha provocado ya más de 60 de fallecimientos entre personas mayores, según los datos analizados por el sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III. Un reportaje de 65YMÁS aborda los riesgos que las altas temperaturas suponen para este grupo de población especialmente vulnerable.

En el artículo participa Lucía Martínez Manrique, presidenta de AMaSaP, quien señala que factores como la dependencia, la demencia, las enfermedades crónicas, el aislamiento social o unas condiciones inadecuadas de vivienda aumentan la vulnerabilidad frente al calor.

Desde AMaSaP recordamos que el calor extremo es un importante problema de salud pública y que la protección de las personas más vulnerables debe ocupar un lugar central en las estrategias de adaptación al cambio climático.